El lunes 27 de marzo se llevó a cabo una masiva procesión religiosa en Popoyuapa, en el municipio de Rivas (suroeste de Nicaragua), semanas después de que la dictadura de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo prohibió los Vía Crucis en las calles.

La Diócesis de Granada y el Santuario Nacional Jesús del Rescate, con sedes en Rivas, publicaron en sus redes sociales el desarrollo de la tradicional procesión de cientos de carretas peregrinas empujadas por caballos y bueyes.

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A dicho santuario llegan los fieles tras unos cinco días de viaje para agradecer los favores de la milagrosa imagen de Jesús del Rescate.

En las fotos y videos compartidos se observan centenares de feligreses de los departamentos de Granada, Masaya y Carazo, recorriendo las calles en dirección al santuario de Popoyuapa. 

 

 

También se ve en un estrado al obispo local, Mons. Jorge Solórzano, recibiendo y bendiciendo las carretas al término de la peregrinación.

Sin embargo, en la tarde del 24 de marzo, el Santuario Nacional Jesús del Rescate había anunciado en un comunicado que, "por motivos ajenos a nuestra voluntad", quedaba suspendida la procesión del domingo 26 de marzo, conocida como la "Demanda", y el Vía Crucis del Viernes de Dolores, que se realizaría el viernes 31 de marzo.

ACI Prensa se puso en contacto con la Diócesis de Granada -por medio de un mensaje a su cuenta de Facebook- para consultar la razón por la que la peregrinación de las carretas no fue cancelada, pero sí las devociones populares del 26 y 31 de marzo en el Santuario Nacional Jesús del Rescate.

El administrador de la cuenta de la diócesis respondió que "eso habría que preguntárselo al gobierno", en un mensaje enviado el 28 de marzo.

Además, añadió que "no hubo restricción alguna de la peregrinación con las carretas" por parte del gobierno", y resaltó que esta tradición "es algo muy arraigado en la fe de nuestra gente".

Según un artículo publicado por la agencia Associated Press el 27 de marzo, "esta es una de las pocas procesiones religiosas autorizadas por el gobierno de Daniel Ortega".

¿Por qué el régimen sandinista permite la procesión de las carretas peregrinas?

En la mañana del 24 de marzo, horas antes de que el santuario de Popoyuapa comunicara la cancelación de las dos actividades, la vicepresidente Rosario Murillo anunció la realización de la procesión de las carretas, calificándola como una "hermosa tradición de peregrinación, una peregrinación de paz, de cariño, de amor a Cristo Jesús, Jesús del Rescate".

 

 

Además, aseguró que las alcaldías garantizarían "seguridad, acompañamiento, alimento para las personas, atenciones en salud y también para los bovinos y equinos que van con las carretas".

"Es una peregrinación cristiana, socialista y solidaria, propia de la cultura que adora y vive la fe y el cariño en grande en nuestro país", declaró Murillo.

La Alcaldía de Masaya, de donde partieron cientos de peregrinos, publicó en su cuenta de Facebook varias fotografías en las que se ve a la alcaldesa, Janina Noguera Padilla, otorgando a los peregrinos "refrigerio y agua".

El 23 de marzo, la alcaldía publicó imágenes con el siguiente mensaje: "Autoridades del Buen Gobierno Municipal de Masaya y del Frente Sandinista de Liberación Nacional, realizaron entrega de paquetes alimenticios a promesantes que harán su romería anual".

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es el partido al que pertenecen desde 1969 el mandatario y exguerrillero Daniel Ortega, así como su esposa y vicepresidente Murillo.

Además, el Instituto Nicaragüense de Turismo, un organismo del régimen que buscar "promover el desarrollo sostenible del sector turístico nicaragüense", compartió imágenes de las carretas peregrinas con el hashtag #NicaraguaÚnicaOriginal.

La abogada e investigadora nicaragüense, Martha Patricia Molina Montenegro, autora del informe "Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?", aseguró a ACI Prensa el 30 de marzo "que la dictadura utiliza este evento de piedad popular para promover el turismo en el país y proyectar normalidad al extranjero".

Otro motivo del permiso, sostuvo, es que "la dictadura sabe que los fieles no harán caso y siempre asistirán a pagar sus promesas y buscarán ingresar al templo a cumplirlas".

Molina criticó a la vicepresidente Murillo por haber informado "de la actividad de las carretas peregrinas" y "horas después mandar a prohibir las actividades que se realizan en el Santuario".

En la actualización más reciente del informe "Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?", se documentaron un total de 396 agresiones a la Iglesia Católica nicaragüense entre el 2018 y el 2022, bajo la dictadura de Ortega y Murillo.

Muestra, además, un registro detallado de las profanaciones, sacrilegios, atentados, robos, amenazas, discursos de odio y exilio de sacerdotes "producto de la persecución gubernamental".

Desde el inicio de la represión de la dictadura en 2018, más de 500.000 personas se han exiliado, de acuerdo con el colectivo de derechos humanos Nicaragua Nunca Más.